Miralo desde arriba:
Los siervos que siguen fueron sumisos a las órdenes de Dios, a pesar de todas las emociones negativas que habrán sentido:
- A Noé se le dijo que construyera un arca y que la llenara con animales. "Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó" (Génesis 6:22).
- A Josué se le dijo que conquistara a los enemigos en la tierra de Canaán. "De la manera que Jehová lo había mandado a Moisés su siervo, así Moisés lo mandó a Josué; y así Josué lo hizo, sin quitar palabra de todo lo que Jehová había mandado a Moisés" (Josué 11:15).
- A Pedro y a los apóstoles se les dijo que dejaran de predicar acerca de Jesús. "...Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres" (Hechos 5:29).
Pensalo desde abajo:
Ponete en el lugar de uno de esos hombres. ¿Pensás que te hubieras turbado por las órdenes de Dios? ¿Te hubieras amedentrado? ¿Hubieras tenido mala disposición en obedecer?
Le llevó a Noé como 100 años construir el arca. ¿Pensás que todos los días tenía ganas de seguir trabajando en el proyecto? Recordá también que probablemente lo construía a kilometros de cualquier espacio de agua y que, según los eruditos de la Biblia, nunca había llovido (Génesis 2:5-6). ¿Habrán habido momentos en que fue tentado a decir, "Dios, ¡esto no tiene sentido! ¡Olvidalo!"? Tal vez. Si fue así, consideremos las consecuencias si él se hubiera dejado llevar por sus sentimientos.
Aplicalo por dentro:
¿Qué mandato de Dios te cuesta más obedecer? ¿No tener relaciones extramatrimoniales
(1 Tesalonicenses 4:3)? ¿El guardar tu boca (Proverbios 13:3)? ¿Ser honesto (Salmo 15:2-3)?
Haz una lista de cinco resultados positivos de la obediencia en cada área de tu vida. Orá con un amigo por fortaleza a la hora de obedecer. ¡Y luego, imitá a Cristo - sin importar lo que sientas!
Atesoralo en tu Corazón:
Leé Lucas 2:39.
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