James Duku vive en Goro Goro, un pueblo africano en Uganda, justo debajo de Sudán, el país que coloca bombas a los cristianos y hace pasar hambre a sus propios hijos.
Bien, esta vez el gobierno de Sudán eligió como víctima a un chico de Uganda. James estaba haciendo trabajos de jardinería para su madre cuando fue secuestrado por soldados rebeldes bajo las órdenes de la milicia del Frente Islámico Nacional (F.I.N). Esta milicia está respaldada por el gobierno de Sudán.
James se encontró rodeado de casi cien chicos y chicas de su área, de entre 10 y 16 años. Y este no era un viaje de camping.
"Tuve que sacarme la camisa", dijo James. "Nos ataron alrededor de la cintura en grupos de a cinco. Nuestras manos también fueron atadas detrás de nuestras espaldas, y los soldados nos dijeron que si llorábamos, nos dispararían. Mientras nos dirigíamos hacia Juba (una ciudad en Sudán controlada por el F.I.N), un niño comenzó a llorar. Le dispararon y lo mataron".
Después de asustar a los chicos todo el día, los soldados hicieron que todos durmieran al aire libre la primera noche. No era un pijama party. Todos fueron golpeados, pateados y abofeteados mientras recibían la órden de no llorar.
Los chicos fueron obligados a caminar a una temperatura de 40 grados a través de matorrales y hierbas altas. Los pocos árboles en el camino proveyeron algo de sombra.
Convertirse o morir
"La mayoría de nosotros éramos cristianos", dijo James.
Hay que tener agallas para admitirlo en Sudán y Uganda. El gobierno de Sudán está en campaña contra los cristianos y también contra los musulmanes moderados y animistas (la religión africana tradicional). El plan es simple. O te convertís al islamismo o morís. Los chicos sabían que estaban siendo llevados a musulmanes radicales en el Norte de Sudán que con mucho gusto los cambiarían por armas.
¿Su futuro? Algunos serían forzados a pelear en la milicia del F.I.N, el ejército de Sudán. Otros serían usados como esclavos. Y todos serían forzados a seguir el islamismo.
Mientras los soldados y sus cautivos estaban caminando, fueron atacados en forma sorpresiva. El ejército de Uganda, había iniciado un ataque contra los secuestradores de James.
Cuando el ejército de Uganda comenzó el ataque, el F.I.N ordenó a los niños a ponerse de pie, obligándolos a servir de escudos humanos. Asombrosamente, James y otros seis chicos pudieron soltarse de sus cuerdas, y luego salir corriendo. Se dirigieron en direcciones diferentes con sus manos todavía atadas detrás de sus espaldas.
Un goror goro con agallas
James esperó un tiempo antes de salir de su escondite. No pudo encontrar a los otros, así que caminó por el monte por días, perdido y hambriento. Finalmente, vió una cabaña en el denso monte de Sudán. ¡Qué sorpresa! Una familia cristiana vivía allí, y con mucha alegría lo recibieron.
Varias semanas más tarde un americano llamado Jim Jacobson, el líder de Libertad Cristiana Internacional, encontró a James y escuchó su historia.
"¿Qué pensás ahora acerca de Dios?, le preguntó Jacobson a James. ¿Crees que Él te defraudó porque fuiste capturado?"
"Estoy agradecido de estar vivo", contestó James. "Dios ha sido muy bueno".
Jacobson se quedó impresionado. No sólo James tuvo las agallas para salir airoso de los golpes, del fuego cruzado y de caminar solo en el monte, sino que tuvo el coraje de permanecer firme en sus creencias a pesar de todo.
Jacobson se encargó de que James regresara a su pueblo en Uganda, donde se reencontró con su familia en julio.
Durante el fuego cruzado, el ejército de Uganda tuvo que rendirse, no podía disparar a sus propios chicos. Así que, a excepción de James y otros seis chicos, el escudo humano dio resultado. Más de 90 chicos siguen estando cautivos.
¿Querés ayudar?
"Por favor, oren por nosotros" es el pedido general de los cristianos de Sudán y Uganda. "Oren para que nuestras familias vuelvan a encontrarse".
James es un chico con agallas. Pero hay miles de cristianos perseguidos como él en Sudán. Contáselo a alguien.
Para tu información:
El islamismo es una religión que se basa en dos libros, el Korán y el Hadith. El islamismo fue fundado hace unos 1,400 años en la Mecca y Medina, dos ciudades en Arabia Saudita, por un hombre llamado Mahoma. Unos 850 millones de personas en el mundo son musulmanes.
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