Enfocado en Dios


  • Desaprobó su primer examen de álgebra -a pesar de que trasnochó toda la semana hasta la 1 de la mañana.

  • O como ayer, cuando se torció el tobillo en el entrenamiento de fútbol para el juego de la próxima semana.


Matías no sabe que hacer ahora, porque si estaba siguiendo a Dios realmente, tendría que estar bendecido, y no desalentado, ¿no es así?

Miralo desde arriba:

Para aprender una lección de cómo evitar el triste fin del desaliento, miremos al libro de Nehemías, quien fue el hombre comisionado para vigilar la reconstrucción de los muros de Jerusalén en el año 444 A.C..
Lo que Nehemías y los trabajadores enfrentaron desanimaría a cualquiera: burla (4:1-3); conspiración (4:7-8) y cansancio físico (4:10). Pero por mirar a Dios (4:9,14) y no a los problemas y por trabajar sin parar (4:15-21), los judíos experimentaron la victoria. "Fue terminado, pues, el muro,..., en cincuenta y dos días. Y cuando lo oyeron todos nuestros enemigos, ... conocieron que por nuestro Dios había sido hecha ésta obra". (Nehemías 6:15-16)

Pensalo desde abajo:

Siempre podés distinguir a alguien que está desanimado. El o ella se ven como un coche viejo y roto al lado del camino. ¿Esta descripción concuerda con la tuya? A diferencia de ese coche, tenés el poder del Espíritu Santo dentro tuyo para regresar al camino.

Aplicalo por dentro:

Probablemente, podés encontrar muchas razones para desanimarte cada día. Pero antes de caer en eso, recordá el ejemplo de Nehemías:
-Orá por la situación.
-Concentrate en Dios, y no en los obstálculos.
-Hacé todo lo que puedas (de la mano de Dios).

Atesoralo en tu corazón:

Leé acerca de otras personas que han vencido una situación desalentadora. Leé y memorizá Lucas 5:18-19.


Email del Destinatario:



Tu Email: